Implantes

Clínica Dental Arregui

¿Qué es un implante dental?

Un implante dental es un dispositivo médico diseñado para sustituir la raíz de un diente perdido. Se coloca quirúrgicamente, bajo anestesia local, en el hueso maxilar o mandibular. Tras un proceso de cicatrización e integración con el hueso (osteointegración), se fija sobre él una prótesis o corona dental que restablece tanto la función masticatoria como la estética.

La rehabilitación mediante implantes dentales ofrece importantes beneficios:

foto con contenido sobre implantes dentales

Carga inmediata (“Dientes en un día”)

Gracias a la planificación digital y a la cirugía guiada por ordenador, en casos clínicamente indicados es posible colocar los implantes y una prótesis provisional en una única sesión, mediante técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas.

Este abordaje permite reducir la duración total del tratamiento y favorece una recuperación postoperatoria más rápida, facilitando la pronta reincorporación del paciente a su actividad habitual.

Se trata de un tratamiento individualizado, determinado por las necesidades funcionales y estéticas del paciente, su estado general de salud y la cantidad y calidad de hueso disponible. Esta modalidad terapéutica suele asociarse a menor inflamación y a una sintomatología postoperatoria más leve.

Pronóstico y éxito de los implantes dentales

  • La tasa de éxito clínico de los implantes dentales es superior al 95% cuando se realizan bajo una correcta indicación y planificación.
  • No se produce rechazo inmunológico, ya que los implantes están fabricados con materiales biocompatibles.
  • En caso de fracaso, puede evaluarse la colocación de un nuevo implante tras el periodo adecuado de cicatrización.
  • Constituyen una solución a largo plazo; no obstante, su durabilidad depende en gran medida del mantenimiento de la salud de los tejidos que los rodean. Son esenciales una higiene oral diaria rigurosa y revisiones odontológicas periódicas.
  • La sobrecarga oclusal puede provocar complicaciones mecánicas, como fracturas de los componentes protésicos, mientras que una higiene oral deficiente aumenta el riesgo de inflamación e infección periimplantaria